Los atletas son más fuertes, más rápidos y más recios, sin lugar a dudas, que el resto de las demás personas. Parecen ser individuos afortunados. Olvidamos que lo que ellos hacen es duro. Con dificultad apreciamos sus puntos más vulnerables -el dolor y la falta de motivación-. y casi nunca, desde su perspectiva, sabemos de aquellas situaciones que rompen sus formas de vida y causan estragos en sus futuros.
