jueves, 14 de mayo de 2015

Bendito el lugar que nos vio besarnos por primera vez

Llegue a eso pueblo para evadirme, a no pensar, a olvidarme de todo, a bailar y disfrutar…bendito el momento de aparecer allí, bendita la noche en la que te conocí.
Es curioso, cuantas menos ganas de enamorarte tienes, cuando ya has tocado fondo y todo
 te da igual…bendita la tarde en que tus ojos me miraron.
Lo que empezó con un pícaro beso y unos cuantos chupitos, lo que todos pensaban y yo la primera, que iba acabar aquella noche…bendita la noche que casi cuatro años después no hay quien nos separe.
Tú dices que mis ojitos pedían cariño aquella noche y que nunca más dejaste de pensar en ellos, es curioso, tú mirada pedía lo mismo aquella noche.
Bendita aquella noche  en la que por una vez fui yo misma y me deje llevar…bendito aquel lugar que lugar que nos vio besarnos por primera vez.
Te hiciste derogar pero mi pesadez surgió efecto y una semana después, en aquel aparcamiento, nuestros labios se volvieron a juntar, y desde aquella tarde no se volvieron a separar.
Hemos superado tormentas e incluso terremotos, pero nuestro amor puede con todo y con todos los que han intentado separarnos.
¿Sabes una cosa? 
Me basta verte para contemplar mi propia felicidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario